Si
Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
Estén perdiendo la suya y te culpen a ti,
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos los hombres duden de ti
Pero también puedas tener en cuenta sus dudas;
Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
Estén perdiendo la suya y te culpen a ti,
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos los hombres duden de ti
Pero también puedas tener en cuenta sus dudas;
La mujer con las amapolas de terciopelo rosa en torno al oro asistido de sus cabellos atravesó la habitación repleta de gente con un andar peculiar, una combinación de saltitos que iba dando de lado hasta que logró aferrarse al brazo de su anfitrión…
Un comerciante que compartía su licor y conducía mientras dormía… Un cheroqui lleno de bourbon… Un VW que no era más que una burbuja de humo de hachís capitaneado por un estudiante universitario…
Arrastrándose en las calles negras al atardecer buscando una solución furiosa,
Hipsters con cabezas de angel que arden por la antigua conexión celestial con la dínamo estrellada en la maquinaria de la noche,
quienes con pobreza, harapos y los ojos hundidos y saltones se sentaban a fumar en la oscuridad sobrenatural de pisos de agua fría que flotaban en las cimas de las ciudades contemplando el jazz…
Por fin la noche me rodeó;
floté en ella, quizás dentro de ella,
o me llevó como un río lleva
a un bote, y al mismo tiempo
se revolvió sobre mí,
plena de estrellas pero, aún así, oscura.
Convierto obras y textos académicos manteniendo la voz original y la profundidad intelectual del autor intactas.